domingo, 16 de noviembre de 2008

Confusión confusa


Mientras viajo en un moderno bus hacia Rancagua, con la finalidad de asistir al pleito futbolero entre O'Higgins y Palestino, me nació la idea de crear este espacio. ¿Por qué? Porque necesito dejar registro de un periodo de confusiones confusas propias de mi edad, según los expertos.

Cuando subí al autobús había una sola cosa en la que pensaba, en el gran dilema que todo adolescente (creo yo) debería tener en su edad, y que es cuando su corazón empieza a encenderse y toma protagonismo en el día a día, lo que puede transformarse tanto en algo positivo como algo negativo.

Eran ellas las que no se despegaban de mi pensar: Daniela y Millaray, dos chicas que conocí este año, ambas muy diferentes y que Dios quiso ponerlas ante mí para tomar -o no tomar- una de las decisiones que me marcarían durante toda mi vida, el primer amor. Si lo veo desde un punto de alguien ya maduro, podrá sonar bastante cursi, pero si, al contrario, lo hago desde el de un joven que recién tiene posibilidades concretas de hacerlo, es muy importante.


Vuelvo a lo que estaba. Ambas son muy diferentes y tienen, a la vez, razones muy diferentes para estar en mi cabeza todo el tiempo. Una, la chica de Quinta Normal, Millaray, ha sido, es y será mi mejor y única (hasta el momento) mejor amiga que he tenido; hemos soportado por ambos lados muchas y duras peleas por cosas que pueden parecer simples, pero que al otro le duelen (y mucho), mas hemos sido capaces de superarlas y tener una relación de mucho cariño y respeto, con sus bromas espontáneas.

Por otro lado, Daniela, una de las mentes gestoras del proyecto que me llevó a conocerla, es una persona que hace poco la vengo conociendo, pero de manera abrupta, sabiendo qué es de su familia, su doble personalidad de golpe (en el concierto de Paramore, episodio que merece otra nota dentro de este lugar) y siendo (si no me equivoco) la primera persona con la que tengo una cita (como amigos, por cierto) en una heladería del centro de Santiago, sin aviso previo a nadie, como nunca acostumbro a hacer.

Con ambas he hecho cosas que nunca había concretado, como mensajear a Milly con textos breves, pero con contenido, diciéndonos cosas que podríamos perfectamente hablarlas por una llamada, o pincharnos el celular a cada instante, sin hora acordada, intentando decir "hola, te quiero y no me puedo olvidar de ti". Así también como tener una cita de amistad con Dany, cosa que no recuerdo haber hecho anteriormente, en donde hablamos de todo y con un punto de confianza del cual era imposible tenerlo con otra persona en tan poco tiempo (llámese 1 semana).


"¿Y cuál es el problema?", se preguntará Ud., señor lector. Bueno, el asunto es que quiero dar ese paso importante, pero no sé con quién. Tengo un miedo al fracaso enorme con las dos. Con la chica del 2ºA del L1, porque nos conocemos bastante como para saber nuestros puntos débiles y su actitud cambiante y extrovertida (idéntica a la mía, según mis amigos y conocidos), me podría jugar en contra, teniendo una relación amorosa poco duradera, si es que ella acepta mi proposición (considerando que ella ya me había dejado en claro que "soy como su hermano que nunca tuvo", debido a lo "iguales" que somos y el cariño mutuo que tenemos, por lo que "más allá de amigos" no podríamos ser).

Por el contrario, con la "chica Bicentenario", sé que ella podría darme el sí, ya que es muy cariñosa y amable, como lo dije anteriormente, además de confiar en que tiene una familia sólida que la quiere mucho, tal como la mía y contrario a la de Millaray, que no es tan unida como parece decirme ella, pero me jugaría en contra su inocencia, ya que nunca ha tenido una pareja (al igual que yo) y la confusión podría hacer que la cosa no vaya bien.

No me siento bien, y eso es porque ya llevo bastante tiempo con este dilema y no lo he concretado. Hasta el día viernes sólo estaba en mi mente Daniela, pero el Sábado por la manaña, en la salida al Cerro San Cristóbal, sentí que hay algo más allá de esa muy buena amistad con Millaray, a medida de que lo subía. También no hay que dejar de lado que también jugó en eso último que Dany me había dicho que no a la propuesta de ir a la Feria Internacional del Libro de Santiago, en la Estación Mapocho, en donde yo supuestamente, y dependiendo de como se dieran las cosas, le pediría su mano, pero todo se fue al tacho de la basura cuando me dijo que no podía porque había quedado de juntarse con una de sus amigas previamente para el Jueves (13) y el Viernes (14) porque debía viajar a Sewell y después me di cuenta de que había sido mentira, ella nunca fue donde su amiga y al siguiente día pasó toda la tarde en el computador haciendo cualquier otra cosa (aunque en realidad sí viajó al ex-recinto minero, pero el Sábado).

En esta semana sólo quiero descansar y pensar en qué es lo mejor, para mí y para ellas. Quiero muchísimo a ambas, pero debo darme cuenta a quién de las dos es a la que amo realmente. Tengo una confusión muy confusa, y en esta condición no puedo hacerlo hasta que esté bien.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi benjita:
Muchas gracias por compartir este espacio conmigo, sé lo difícil que es para ti el decirle a alguien, ¿sabes? esto es lo que me pasa!!!.
Esto va a parecer muy extraño para ti, pero yo ya sabía acerca de esa sensación que tenías, intuí un poco en la peregrinación a Santa Teresita, y las actitudes de ambos. Y por parte comparto lo que tú sientes, hace ya bastante tiempo atrás, yo estuve en la misma situación y me fue muy difícil salir de ésta.
Y confusión confusa, me gusta eso; aunque vaya a parecer algo masoquista, quizá algo estúpido; si hay algo que me gusta de la vida es mandarme cagazos y estar confundido. Porque así es la mejor manera de crecer, y tú sabes que he estado en muchas de esas situaciones, y así soy quien soy.
Benja, que no te de miedo el rechazo, aunque es difícil, la única felicidad es aquella la que te dicta tu corazón.

No me alargo más, porque es demasiado impersonal esto. Y tú sabes que yo hablo en vivo y en directo, yo creo que el miércoles nos pegamos su conversación loca para ayudarte pues amigo.

Te quiero mucho benja.
Ánimo, y fe, que como YO digo es lo único que no se pierde.

adiós.

Óscar

Ariel Cruz Pizarro dijo...

Benjamín!

Primero, me alegra en demasía que me hayas abierto los ojos a este espacio secreto que bien viene a ser tu diario de vida.

Confusiones confusas las tenemos todos, tú sabes todas las que he tenido yo y bueno, tú sabes...

Por Facebook te dije lo que pensaba, pero te lo vuelvo a repetir por si necesitas leerlo más de una vez para darte valor.

No hagas tanto caso a mis preguntas frías, porque solamente sirven en el ejercicio mental de ver si una relación es viable. Puedo hacerte miles de preguntas y llenarte de dudas, pero antes de tomar una decisión debes escoger con el corazón, con lo que a ti te parezca mejor y no con lo que "deduciendo, analizando, pensando" es lo mejor.

Si sientes que la indicada es aquella, anda no más... y si te dice que No, pues, lo intentaste y habrá otra oportunidad (y otra mujer). Yo creo que no deberías temer al fracaso =)

El jueves puedo conversar contigo en persona, yo creo que puedo ayudarte en un tema como éste =).

Gracias Benja y ánimo!

Ariel