miércoles, 31 de diciembre de 2008

2008: Un año de nuevas experiencias, parte 1


(cc) leo.prie.to

Este año que ya está por terminar sin duda alguna fue el más ajetreado, pero exitoso de todos los que he tenido durante mis 16 primaveras. El blog de mi curso, el grupo de Confirmación de la Parroquia Santa Ana, el Proyecto Bicentenario y los conciertos a los cuales asistí fueron los hitos más destacados de este 2008.


Enero

Primer mes del año y permanezco en mi casa, a diferencia de los años anteriores en donde viajaba donde mis abuelos en Los Andes. ¿La razón? Debía quedarme para trabajar en la página web de la empresa del papá de un ex-compañero y amigo Lucas Pizarro. La cifra de la remuneración era tentadora (en total $100.000.- aprox) y el trabajo -en un principio- era fácil, mas después me di cuenta que no era tan así y rescindí de aquel ofrecimiento. Por detrás, mi abuela reclamaba por mi 'regreso' a la ciudad andina.


Febrero

Y seguí en mi casa, mientras mi hermana permanecía con mis abuelos allá en el Valle del Aconcagua, aunque igualmente hice varios viajes esporádicos hacia allá. Como era verano y la temporada de playas estaba en su punto más álgido, con mi familia decidimos, y como ha sido la tónica desde el 2001, ir a Papudo, un balneario tranquilo y, estrato-socialmente hablando, similar a Calera de Tango (sin clase media, con mucha pobreza y riqueza), lo que hace, de una u otra forma, sentirme como en casa.

ATARDECER EN PAPUDO

Por otro lado habrían dos hechos adicionales en este mes que marcarían un año en que viviría nuevas experiencias. Una compañera de trabajo de mi madre tiene un colaborador en el holding Iberoamerican Radio Chile, que cuenta entre sus miembros a las radios Rock&Pop, Hit40, Pudahuel o Corazón, y, gracias a ella, me pude conseguir un par de entradas al concierto de una de mis bandas favoritas: My Chemical Romance. Tuve que ir a retirarlas en las oficinas de Eliodoro Yáñez, en Providencia; lo hice y, sin ningún pelo de tonto y teniendo en cuenta que en ese programa admitían público, pregunté si podía entrar a ver el estudio en donde salía al aire el programa con mayor sintonía juvenil en ese horario: El Portal del Web. Ellos accedieron e ingresé, un poco temeroso, pero ingresé de todas formas; el show ya estaba terminando, pero no por ello no le iba a sacar provecho a esos 20 minutos, hablé al aire, conocí todo el sistema con que opera la radio (algo inédito para mí en ese entonces) y me tome una que otra foto con los rockstar de la radio.


Había llegado el día y en las jornadas anteriores batallaba por buscar a alguna persona que me acompañara al concierto: José Ignacio me decía que no porque iría con unas amigas (cosa que al final no ocurrió) y Laura tampoco porque tuvo problemas con sus padres. No hubo otra opción que ir solo, pero eso no significó que lo hubiera pasado mal. Al contrario, lo pasé súper bien y me llevé un bonito recuerdo, más allá de que haya querido compartir tal instancia con alguien.

Inicio - This is how I disappear


Así también, en este mes descubrí un nuevo ámbito en las comunicaciones: las redes sociales o web 2.0. Junto con Blogger, Flickr y YouTube, me uní a Twitter, Facebook, Last.fm y todo el conglomerado de sitios de Google, como GTalk, GReader, GMail y GPages, y no me arrepiento para nada de hacerlo, al contrario, gracias a ellos logré conocer -personal y/o virtualmente-
a muy buena gente, como Juan Correa (@pottersys), Alex Valenzuela (@danklex), JI Stark (@stark), Hugo Morales (@gonzomau), Álvaro Fuenzalida (@ivicentico) y Leo Prieto (@leoprieto, a él sólo a través de internet, claro), entre otros.


Marzo

Todo vuelve a la rutina de siempre, aunque en estos próximos 10 meses la cosa sería diferente: el segundoele2008 sería muy distinto al resto de los otros cursos donde he estado. Todo se inicia con el estreno del blog del curso, que poco a poco empezaría a tomar forma. Fue el típico marzo de todos los años, no hay mucho que destacar de él, fuera de la tan extraña celebración del mi onomástico (31, San Benjamín).


Abril

En este mes me uní a una de las agrupaciones más hermosas en las que he estado: Confirmación de la Parroquia Santa Ana, de Santiago. Los conocí por unos afiches que habían colocado en los murales del colegio (y también porque hace bastante tiempo que tenía la intención de ingresar). Tímido ingresé, pero a lo largo de que pasaban los sábados iba descubriendo la confianza y el cariño que te entrega cada uno de los confirmandos, monitores y el padre Lionel. Me quedo sin palabras para poder describirlos, sin duda alguna, la experiencia más bonita que me ha tocado vivir (y eso que aún queda el próximo año).


Mayo - Junio

Se empiezan a agitar las aguas nuevamente en los colegios emblemáticos: la LGE estaba siendo tratada en el Congreso y no podíamos ser menos en esa discusión. Claro, todo lo que se hablara y se estableciera ahí sería fundamental para nuestro desarrollo, el de la educación chilena y de todo el país. El Instituto, como siempre lo ha sido, fue el primero en tomar las riendas de estas movilizaciones llamando a paro si es que la presidenta Michelle Bachelet no se refería a tal ley en el discurso del 21 de Mayo en Valparaíso. Y así ocurrió, no habló del tema y las tomas y paros en los colegios emblemáticos de todo Chile (eso sí no con tanto apoyo como lo fue el año 2006). Las actividades para informar al estudiantado acerca de por qué se estaba luchando se trasladaron a internet, y uno de los medios fundamentales, junto con el ya reconocido fotolog Institutanos, fue el blog de mi curso, segundoele2008, administrado por quien escribe. La labor fue ardua: viajar casi todos los días desde Calera de Tango hasta Santiago Centro, tomar la noticia y publicarla de la manera más objetiva posible no fue un trabajo fácil. Pero tuvo sus frutos: se logró informar realmente a los alumnos del curso y de todo el colegio la razón de todas esas movilizaciones y qué es lo que ocurría a cada instante, además de motivarlos a participar, considerando que el Instituto cada vez está más pasivo, esperando a que otros hagan el trabajo por ellos. Como leí en un libro hace poco ("Yo Cumbio", de Agustina Viveros), "No me iría del país, porque si nos vamos todos, ¿quién se va a quedar a solucionar los problemas? Si esperamos que las cosas cambien, tenemos que estar acá".


Sin embargo, y para sorpresa de muchos, las movilizaciones tomaron otro rumbo. El día 24 de Junio sale al aire un reportaje de "Informe Especial" (TVN) en donde muestran imágenes de alumnos fumando sustancias estupefacientes en el patio Calama, tomas cuales fueron grabadas desde el edificio anexo al SERVIU en la calle Arturo Prat. Ese hecho detonó la crisis interna que se venía dando y que todos ya conocemos. Destituyeron a dirección, encabezada por el, ahora, ex-rector Omar Letelier e asumió otro de los afectados en ese mismo reportaje, el subdirector del Liceo Miguel Luis Amunátegui, Sr. Jorge Toro, de correcta labor hasta ahora.


De lo que respecta a la LGE, la idea de legislarla fue aprobada en la Cámara de Diputados, mas ésta, hasta el día de hoy, aún no es analizada.


Julio

Escuchen todos!

Se pone fin a un mes y medio de movilizaciones el día miércoles 2 de Julio. Sí, el mismo día de mi cumpleaños. Imagínense lo que ocurrió: en medio de toda la multitud presente en el patio de honor para dar por finalizado aquel periodo, un grupo de compañeros me agarra en medio de él y me hacen el ya tradicional malteo, con la diferencia que éste fue en vista y presencia de todo el colegio. Ni se les ocurra pensar como quedé.


El día domingo de esa misma semana celebré mis 16 años en mi casa, con un asado y junto a mis amigos (no todos, obviamente): Daniel, José Ignacio y Felipe. Como diría Mr. Chips, "a toda raja".

Ahí también, y por esas casualidades de la vida, gané un concurso de Radio ALT, a principios de mes. Tuve que asistir a la UNIACC, en Providencia, a una emisión del programa en vivo para que estuviera de invitado, comentara y recibiera los premios, que eran un balón de fútbol oficial de la pasada Eurocopa 2008 y un manual de fotografía profesional de Sony Alpha; ¿qué mejor? Además ahí conocí a JI Stark (@stark), Hugo Morales (@gonzomau) y a Monserrat Lecaros (@lecarini), conductores del programa y referentes en la web 2.0 criolla, que tienen como producto estrella a Código Morse, lanzado hace unos días (aunque esto último ya corresponde al 2009).
martes, 30 de diciembre de 2008

Todo era una obsesión

La Meta

Pasó mucho tiempo desde aquel día, pero vuelvo a mencionarlo para no hacerlo nunca más. El título todo lo dice. Eso lo explica el hecho de que, tal como se lo dije a Ariel, sólo haya estado pensando en estar con ella y no en amarla y quererla de verdad. El hecho de que haya hecho todo lo posible para apartar a Óscar del camino, espiar hasta en el último detalle a la susodicha a través de su blog y haber creído que todos aquellos escritos expuestos ahí iban hacia mí, siendo que nunca ninguno lo fue, la fastidió y, a la vez, me hizo ver a mí en qué se había convertido en un tipo obsesionado por ella. No era amor, ni tampoco nunca lo fue.

Ahora, y aprovechando que viene un nuevo año, quiero empezar desde cero, olvidándome de todo lo que pasó. No quiero preocuparme de estar con alguien por efectos de envidia (sí, a mí parecer fue por eso solamente el hecho de que haya tenido esa obsesión), sino que las cosas se vayan dando solas, quiero potenciar esas verdaderas amistades, y las que vayan surgiendo también. Ojalá que de esta forma todo salga bien, y confío en que Dios y la Virgen así lo querrán.
miércoles, 17 de diciembre de 2008

Más dudas...



Medianamente más tranquilo, pero con más dudas. Así es como estoy ahora. En el día de ayer Milly se reunió con su monitor, pero nada pasó, gracias a Dios; sólo hubo palabras de amigos. Parece que cada día que pasa mientras aguanto aquel momento, más perseguido me pongo. Ahora me dijo que sí o sí nos juntaremos el viernes (ni que fuera consultorio esto, aplazando y aplazando fechas).

Pero eso no es a lo que quiero ir. El lunes, mientras teníamos nuestra última clase de Ed. Tecnológica, hablé con Óscar acerca del escrito que mencioné hace unos días; al parecer el aludido realmente no sería yo, sino él. ¿Por qué? Netamente porque él dejó una evidencia notable al hacerse seguidor del blog, permitiendo que se vea su imagen de perfil en la parte baja del blog de la susodicha. Junto con eso, la última frase a la cual alude no es totalmente mía; esa la reitera a cada momento mi amigo ("quiero compartir algo contigo").

No lo sé, ahora sí que tengo más dudas, no de decírselo, sino de que si me dice que sí, a que esto perdure...
lunes, 15 de diciembre de 2008

La esperanza es lo último que se pierde


Y pasó lo inesperado. Cuando todo estaba listo para dar ese paso que he soñado hace más de 8 meses, llega Doña Elisa, con toda su furia e ira y me hace perder aquella oportunidad, dando una inútil clase de 25 minutos, que para mí pareció ser de largas horas. No sé si será porque Dios así lo dispone o porque alguien quiere que esto no funcione, pero de lo que estoy seguro es que necesito una gran cantidad de donantes de tranquilidad y esperanza, ya que Ariel tuvo toda la razón en el mensaje de ayer domingo: ahora Milly me dijo que mañana saldrá con su monitor de Confirmación, con quien tiene 'algo más que una amistad', según muchos dicen.

Espero que nada pase, aunque todos dicen que todo pasará. Que Dios y la Virgen así lo quieran.
domingo, 14 de diciembre de 2008

Homicidio frustrado

Tarúpido fui


No estoy bien, eso está claro, pero no quiero quedarme aquí, como un estúpido esperando a que ella llegue. Yo tengo que llegar a ella antes de que aquella tropa compuesta por el Morralito, Mr. Pépsodent y Galaxia le hagan cambiar su parecer. El padre Lionel tenía toda la razón, si me quedo varado esperando a que actúen por mí no me levantaré nunca, pero si me paro y se lo digo el resultado se verá en el instante, sin concursos ni sorteos (eso espero).

Ayer la traté pésimo, como un animal tirado en la calle, contestándole con monosílabos y evadiéndola cada vez que me seguía. En un principio entré con toda la predisposición para acogerla y tenerla entre mis brazos, pero cuando la vi me invadió un sentimiento de rabia hacia ella, del que aún no puedo encontrar razón. No sé si fue porque me puse celoso al apreciar que había vuelto a hablar con Galaxia, que pasaba abrazada con el Choclo o que miraba con una cara de deseo al ver al Morralito sin pantalones, o porque se me acumuló toda la ira contenida durante esta semana. Eso último lo podría dejar casi descartado después de mi labor como DT.

A medida de que avanzaban los juegos la observaba para ver donde posicionarme, lejos de ella (insisto, fui un estúpido -o tarúpido, como le gusta decir a ella-). Cuando ya habían dado por ganador al grupo contrario (lo que sorprendentemente me dio igual), nos sentamos en un círculo y empezamos a comer suflés y papitas fritas como si fuera de aquellas antiguas fiestas de cumpleaños de los 90', que tanto extraño. Ella se había ubicado junto con Galaxia, y yo, sin darme cuenta, me puse a un lado de ella. Al notar que estaba ahí, huí hacia el otro lado, donde estaba el Morralito junto con su amiga, que acababa yo de conocer. Ella se dio cuenta y se sentó cerca, a unos 3 pasos. Cuando avisan de que esto ya estaba por acabar, tomé mi mochila y empecé a arreglar mis cosas. Quería tomar todo e irme luego, no quería sufrir más. Ahí ella se me acercó por primera vez en el día, lo que me molestó más aún, siendo que si ella tanto me quiere, ¿por qué no se dignó a decirme algo más que un "hola feo" al verme?. Me tomó el brazo con firmeza, remeciéndome por completo.
- ¿Qué te pasa? -me dijo con voz desafiante-.
- Nada -respondí yo, sabiendo que esa no era ni la respuesta adecuada, ni la verdadera-.
- Benjamín Ignacio Mejías Valencia, yo te conozco lo suficiente como para saber qué te pasa. Dime.
- Nada, ya te dije. -le vociferé con un tono para que entendiera que no la quería ver más en el día-. Déjame terminar de ordenar la mochila, ¿ya?, tengo bastantes cosas que hacer.
- Bueno, como quieras, pero después me vas a contar -díjome casi haciendo una amenaza, pero sin ira, muy serenamente-.

Al rato después viene el Príncipe de Guzmán con sus secuaces, Palo Alto y Choclo, con botellas para empapar en agua a la susodicha. Pensé en regalarle un golpe certero en la nuca al Príncipe, me dio rabia, mucha, a pesar de que algunos me vieran aplaudiendo de todas formas, pero no es lo mío, y el día en que lo haga dejaré de ser Benjamín. Me fui a la llave de agua, que estaba a unos 100 metros del lugar, con la cabeza agacha y con lágrimas en mis ojos. Estuve casi dos minutos mojándome la cara, ante la desesperación de un tipo que parecía ser el papá de Choclo y otro de Palo Alto (¿irónico, no?). Cuando volví, ella se dio cuenta, vio mis ojos rojos de tanto sufrir y me volvió a preguntar.
- ¿Qué te pasa? ¿Acaso no me quieres decir? ¿Ya no confías en mí?
- Nada, ya te dije -le contesté, para luego huir lejos de donde estaba-.
Cuando nos tomamos de las manos, en un círculo, nuevamente la evité. "Hey! Compórtate, ¿hasta cuándo vas a seguir con la tonterita y le dices de una vez por todas lo que sientes por ella?", me dije a mí mismo mientras me acomodaba en una zona distante de, en ese entonces, mi odiado amor. Tenía las ganas de agradecer por conocerlos a todos, en especial a aquellas personas que me han sabido querer y apreciar como soy, pero lo evité, ya que se podría prestar para que pensaran que me puse soberbio y ególatra. Me quedé calladito no más. Nos percinamos y me empecé a despedir de todos, entre medio, de Millaray.
- Chao -le dije, apurado y desganado a la vez-.
- ¿Qué? ¿Ya te vas?
- Sí -contesté, tratando de cortar la conversación-.
- Ya, chao -me replicó, con un tono levemente preocupado-.
Crucé en medio de toda la gente que estaba en el parque, tomé la D08, hice la combinación hacia el metro Francisco Bilbao y, cuando iba en Salvador se me vino a la mente ese día en que me fui al parque que está allí para planificar lo que sería una cita con la, ahora, Suplente, ya que verdaderamente más que eso no fue. Ahí pensé en llamar a mi amada amiga y decirle toda la verdad, sin estorbos ni distractores. Seguí de largo. Ya estaba en U. Católica y de nuevo se me vino a la mente esa idea, pero no le tomé peso. Había llegado a U. de Chile, la estación que transito todos los días, y antes de que abrieran las puertas me vino ese golpe de presión que sólo me da en momentos importantes de mi vida. Tomé el celular, pero lo solté. Las puertas del tren no cerraban nunca, mientras recordaba las palabras del padre Lionel. Se me cruzaron un montón de cosas en esos 30 segundos en que permanecieron abiertas las compuertas del vagón. "Precaución con el cierre de puertas", decía la chofer, mientras yo me decía a mí mismo "bájate weón, es TU oportunidad", asombrado de que me ponía a pensar con improperios ante tanta presión. Las puertas se cerraron y el celular guardé. "Ya es tarde", pensé; pero no, me dije "cuando te bajes en Los Héroes, antes de que salgas para tomar la 201e, te sentarás en uno de los asientos de espera, la llamarás con toda la valentía que nunca sacas y le dirás con voz desafiante que la estarás esperando acá, para pedirle perdón por lo sucedido y decirle que ella es la gran pieza del rompecabezas con forma de corazón (eso último no se lo debía decir, obviamente)". Y así lo hice, ni siquiera alcanzó a terminar de sonar el primer tono cuando una dulce voz contestó.
- ¿Aló? -dijo ella-.
- Hola
- Hola
- ¿Dónde estás? -le consulté desafiantemente, pensando en que ya venía de regreso, siendo las 18:30 hrs.
- En... ¡por la conchesumare córtala culiá! ...en el parque todavía -dijo, en su particular estilo cuando alguien la interrumpe-.
- Ah, ya, ¿y te queda mucho?
- Sí, demás
Hubo un silencio de 30 segundos, provocado por mí, en donde se escuchaba todo lo que pasaba allá y acá.

- ¿Estás en el metro? -preguntó, mientras la chofer del tren que pasaba alertaba por el cierre de las puertas
- Ah, ya, chao -le dije, sin querer más, y le corté-.
Me fui al paradero y tomé el microbús. Fui a un concierto de coros en el que participó mi hermana, subí las fotos que me pasó Macabeo II y a la cama a dormir, ya que TVN nunca quiso dar House M.D.

Ahora en la mañana le envié un mensaje por Facebook a Millaray:
Milly:

Necesito que vayas al Forestal el lunes después de clases. Es importante.
Estaré sin teléfono, ni Facebook, ni nada por hoy, el lunes me llamas para saber a que hora vas a estar.

Te recuerdo que es importante.

Benja.
Espero no haberme equivocado, pero sé que es lo mejor que puedo hacer, ya sin presiones por ambos lados y con la tranquilidad de saber que en unos pocos días más estaría fuera del país, relajándome de manera absoluta, y ojalá, como lo dije antes, con la tranquilidad de tenerla dentro de mi ya tan frágil corazón.
sábado, 13 de diciembre de 2008

De regreso a la misma historia


Y era que no, pues. Ese viernes se suponía que iba a dar ese gran paso al haberla invitado al cine a ver una de sus películas favoritas, pero pasó lo peor y lo que predecía: me tupí y ella se largó a atacarme con sus palabras ácidas, hablando de tu morralito, de mr. pépsodent y haciéndome hablar cosas que supongo que ella ya descubrió.

Decidí hacerme el iluso y esperar a que ella hablara, mientras mi mente ya empezaba a asumir que la susodicha ya no era la misma de antes, la que me quería de verdad, la que me quería como soy. Entre eso, retornó mi obsesión por Daniela, pero no le hice caso a tal actitud, ya que lo vi como una simple búsqueda de alguien para saciar el vació que me dejó la aludida anteriormente. Era simplemente una obsesión.

Recién el jueves (11) decidió hablarme, pero totalmente desapercibida de lo que había pasado hace unos días. Al parecer le llegaron unas cosas que publiqué en una cadena de Facebook, específicamente a lo que hablaba de que a mí me gustan las altas o de igual estatura y mayores o de mi edad (y lo sigo sosteniendo), debido a que ella es 7 meses menor que yo (como si me fijara en esos detalles).

Mientras caminábamos ese día hacia el cine ella me preguntó con un tono casi agresivo quién es mi mejor amigo e inmediatamente se me vino a la cabeza lo que había pasado con Ariel, que comentó por error en uno de sus escritos de su blog personal (por no decir diario de vida). Le respondí que era Daniel, a lo que me preguntó inmediatamente quién es el segundo y le dije Ariel: "Ah, ya, ahora entiendo". Si no hubiera sido porque íbamos por el paseo Huérfanos, el sonido de los grillos nos dejaría sordos. Ahí reafirmó su teoría de que había descubierto su rincón de libertad absoluta, en donde nadie ni nada le refutaría lo que dijera. A lo mejor por eso mostró tal actitud durante todo ese día.

A lo que iba, al mencionar lo del párrafo anterior, es que ella me preguntó directamente el día jueves si lo había encontrado (ella sabía que lo estaba buscando), de lo que yo respondí con un tajante no, pero con un pensamiento de decirle "sí, lo encontré, he leído todo lo que escribes y quiero que seas mi compañía por el resto de mi vida". No sé por qué la quiero tanto si tanto es el daño que me hace.

A continuación cito el texto completo de lo que ella escribió al darse cuenta que la había descubierto:

Así que justo cuando pensaba que ya no había vuelta atrás,
que me había convencido a mi misma de despedirme de ti
que todo quedaría como catarsis de la imaginación privilegiada que tengo,
me doy cuenta de que me encontraste,
¿desde cuando eres adicto a mi?
¿cómo llegaste y quién te dejó entrar?
No puedo creer que hayas logrado llegar a donde nadie había podido
lo vomité en el centro de toda la conmoción de la prensa
para que no pudieran notarlo
pero tú me viste... aún no entiendo cómo y por qué
¿Notaste ya quien soy?
¿Me invitarás a bailar algún día?
¿Me responderás si debo abandonar lo que aún no tengo?
¿Responderás todos estos escritos que fueron hechos solo para ti?
¿Podrás darte cuenta de que he soñado contigo desde que tengo memoria?
Si, doy asco con lo melosa que puedo ser... pero ¿qué le puedo hacer?
Si desde aquel día en que quisiste "compartir algo con nosotros"
¡Qué digo!,
Yo trasladé mis letras desde aquel lugar aterrador
hacia un lugar más conocido
sin ningún fin más que reparar una grieta en el camino,
y entonces nuestras miradas se cruzaron...
Lo demás es un ruido silencioso


Ojalá que mañana pueda estar escribiendo una historia definitiva, para así poder salir de este país con la tranquilidad de tenerla a ella dentro de mi corazón.
domingo, 23 de noviembre de 2008

Pero no sé... (II)

Pasó menos de una hora hasta que volviera a escribir acá. Te lo dije indirectamente y me fui, cobardemente. Pero si lo aprecio desde otro punto de vista, hice lo mejor: si seguía diciéndote más cosas esto se me podría escapar de las manos. Te hablé con demasiadas metáforas e indirectas y te dejé más confundida de lo que estabas.

Necesito analizar esa pista que me entregaste antes de que vuelva a hablar contigo, porque si lo hago esto podría terminal mal, muy mal, y no quiero, porque te quiero, porque te amo.

Ahora sí:
Esta historia continuará (pero mañana eso sí, creo)...

Episodio aparte

Sí, renuncié a todo, en especial al espacio que me lanzó al éxito en medio del punto más alto. ¿Por qué lo hice? Porque necesito relajarme, el médico me lo dijo hace unos días, pero hace rato que lo venía pensando. Mas ahora me doy cuenta de que le puedo tomar otro sentido a este hecho: ¿tuvo que llegar este momento para darme cuenta quiénes son verdaderamente los que me estiman?

Ojalá que no, pero con el pasar de los días tendré esa respuesta. Vamos a ver...
sábado, 22 de noviembre de 2008

Pero no sé... (I)

¿Creíste que no me daría cuenta? ¿o soy yo el que aún no se da cuenta? Tengo detrás un televisor con un partido que ya está sentenciado, pero que no sé porque lo tengo aún prendido. No me hace estar concentrado (o a lo mejor no quiero estar concentrado). Ahora te tengo ahí, parada, esperando a que te hable, pero debes esperar. Sí, demoro mucho en escribirte, pero lo hago porque te quiero; porque te amo. Si la entrada anterior -de hace una semana, precisamente- decía que estaba confundido por dos personas, ahora creo saber quién es la que de verdad quiero que comparta día a día conmigo ese cariño que ambos necesitamos. Pero no sé, tú eres tan cambiante que haces que un día tenga claro todo, pero que al otro día este más confundido que antes.

Esta historia continuará (el viernes, creo)...

.:.
domingo, 16 de noviembre de 2008

Confusión confusa


Mientras viajo en un moderno bus hacia Rancagua, con la finalidad de asistir al pleito futbolero entre O'Higgins y Palestino, me nació la idea de crear este espacio. ¿Por qué? Porque necesito dejar registro de un periodo de confusiones confusas propias de mi edad, según los expertos.

Cuando subí al autobús había una sola cosa en la que pensaba, en el gran dilema que todo adolescente (creo yo) debería tener en su edad, y que es cuando su corazón empieza a encenderse y toma protagonismo en el día a día, lo que puede transformarse tanto en algo positivo como algo negativo.

Eran ellas las que no se despegaban de mi pensar: Daniela y Millaray, dos chicas que conocí este año, ambas muy diferentes y que Dios quiso ponerlas ante mí para tomar -o no tomar- una de las decisiones que me marcarían durante toda mi vida, el primer amor. Si lo veo desde un punto de alguien ya maduro, podrá sonar bastante cursi, pero si, al contrario, lo hago desde el de un joven que recién tiene posibilidades concretas de hacerlo, es muy importante.


Vuelvo a lo que estaba. Ambas son muy diferentes y tienen, a la vez, razones muy diferentes para estar en mi cabeza todo el tiempo. Una, la chica de Quinta Normal, Millaray, ha sido, es y será mi mejor y única (hasta el momento) mejor amiga que he tenido; hemos soportado por ambos lados muchas y duras peleas por cosas que pueden parecer simples, pero que al otro le duelen (y mucho), mas hemos sido capaces de superarlas y tener una relación de mucho cariño y respeto, con sus bromas espontáneas.

Por otro lado, Daniela, una de las mentes gestoras del proyecto que me llevó a conocerla, es una persona que hace poco la vengo conociendo, pero de manera abrupta, sabiendo qué es de su familia, su doble personalidad de golpe (en el concierto de Paramore, episodio que merece otra nota dentro de este lugar) y siendo (si no me equivoco) la primera persona con la que tengo una cita (como amigos, por cierto) en una heladería del centro de Santiago, sin aviso previo a nadie, como nunca acostumbro a hacer.

Con ambas he hecho cosas que nunca había concretado, como mensajear a Milly con textos breves, pero con contenido, diciéndonos cosas que podríamos perfectamente hablarlas por una llamada, o pincharnos el celular a cada instante, sin hora acordada, intentando decir "hola, te quiero y no me puedo olvidar de ti". Así también como tener una cita de amistad con Dany, cosa que no recuerdo haber hecho anteriormente, en donde hablamos de todo y con un punto de confianza del cual era imposible tenerlo con otra persona en tan poco tiempo (llámese 1 semana).


"¿Y cuál es el problema?", se preguntará Ud., señor lector. Bueno, el asunto es que quiero dar ese paso importante, pero no sé con quién. Tengo un miedo al fracaso enorme con las dos. Con la chica del 2ºA del L1, porque nos conocemos bastante como para saber nuestros puntos débiles y su actitud cambiante y extrovertida (idéntica a la mía, según mis amigos y conocidos), me podría jugar en contra, teniendo una relación amorosa poco duradera, si es que ella acepta mi proposición (considerando que ella ya me había dejado en claro que "soy como su hermano que nunca tuvo", debido a lo "iguales" que somos y el cariño mutuo que tenemos, por lo que "más allá de amigos" no podríamos ser).

Por el contrario, con la "chica Bicentenario", sé que ella podría darme el sí, ya que es muy cariñosa y amable, como lo dije anteriormente, además de confiar en que tiene una familia sólida que la quiere mucho, tal como la mía y contrario a la de Millaray, que no es tan unida como parece decirme ella, pero me jugaría en contra su inocencia, ya que nunca ha tenido una pareja (al igual que yo) y la confusión podría hacer que la cosa no vaya bien.

No me siento bien, y eso es porque ya llevo bastante tiempo con este dilema y no lo he concretado. Hasta el día viernes sólo estaba en mi mente Daniela, pero el Sábado por la manaña, en la salida al Cerro San Cristóbal, sentí que hay algo más allá de esa muy buena amistad con Millaray, a medida de que lo subía. También no hay que dejar de lado que también jugó en eso último que Dany me había dicho que no a la propuesta de ir a la Feria Internacional del Libro de Santiago, en la Estación Mapocho, en donde yo supuestamente, y dependiendo de como se dieran las cosas, le pediría su mano, pero todo se fue al tacho de la basura cuando me dijo que no podía porque había quedado de juntarse con una de sus amigas previamente para el Jueves (13) y el Viernes (14) porque debía viajar a Sewell y después me di cuenta de que había sido mentira, ella nunca fue donde su amiga y al siguiente día pasó toda la tarde en el computador haciendo cualquier otra cosa (aunque en realidad sí viajó al ex-recinto minero, pero el Sábado).

En esta semana sólo quiero descansar y pensar en qué es lo mejor, para mí y para ellas. Quiero muchísimo a ambas, pero debo darme cuenta a quién de las dos es a la que amo realmente. Tengo una confusión muy confusa, y en esta condición no puedo hacerlo hasta que esté bien.