
Y pasó lo inesperado. Cuando todo estaba listo para dar ese paso que he soñado hace más de 8 meses, llega Doña Elisa, con toda su furia e ira y me hace perder aquella oportunidad, dando una inútil clase de 25 minutos, que para mí pareció ser de largas horas. No sé si será porque Dios así lo dispone o porque alguien quiere que esto no funcione, pero de lo que estoy seguro es que necesito una gran cantidad de donantes de tranquilidad y esperanza, ya que Ariel tuvo toda la razón en el mensaje de ayer domingo: ahora Milly me dijo que mañana saldrá con su monitor de Confirmación, con quien tiene 'algo más que una amistad', según muchos dicen.
Espero que nada pase, aunque todos dicen que todo pasará. Que Dios y la Virgen así lo quieran.
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